
Mientras los tubos se enfrían, prepara la crema. Para ello, en un cubo pequeño vierte el agua y añade la cantidad de azúcar necesaria. Poner en el fuego y llevar todo a ebullición. En el jarabe hervido, agregue una pizca de ácido cítrico y continúe cociendo hasta 120 grados. Si no tiene un termómetro de cocina, gota una gota de jarabe de azúcar en agua fría. Si se puede rodar una bola de esta gota, entonces el jarabe está listo. Si no, cocina más.