
Tomamos la masa de filo ya descongelada, le quitamos el polietileno. No desplegamos (!!!) un rollo compuesto por los más finos, casi como papel de papiro, estratos de masa. Y justo en el rollo, púas, cortamos el filo en tiras tan estrechas como sea posible, similares a los hilos. Aquí será necesario recoger un cuchillo afilado cómodo y hacer un esfuerzo porque la masa enrollada en un rollo ajustado es difícil de llamar maleable. Pero vale la pena. Tenemos fideos largos y finos.