
De la corteza dejada y tres cortezas cortadas de 10 cm de diámetro de la misma manera, lavando finamente capa tras capa con crema de aceite, para formar la cabeza. En ese orden, como en la foto, hay dos más pequeñas, una corga más grande (será un mordisco) y una tercera pequeña encima. Ambas piezas - cabeza y torso - son enviadas por una hora al refrigerador para congelarse.