
Idealmente, la preparación de la carne se comprueba con un termómetro. El cerdo está completamente listo cuando la temperatura dentro de la carne alcanza los 65-68 grados. Si no hay termómetro, hay que perforar el rollo con un cuchillo de hoja larga y delgada y ver qué color destaca el jugo: si el transparente -la carne está lista, si es rojo o roso- hay que enviarlo al horno durante 20-30 minutos más. Dejar que la carne se enfríe completamente en forma. Antes de servir, cortar en rodajas.