
Vamos a decorar los huevos. Para ello, tomamos un pellizco para lavar las botellas, le aplicamos mantequilla y con mantequilla hacemos un dibujo arbitrario sobre el huevo blanco. En el lugar donde se aplica el dibujo, el huevo no se coloreará. Bajamos el huevo en el tinte. Lo hacemos con todos los huevos. Sacamos los huevos a diferentes intervalos de tiempo, cuanto más tiempo el huevo esté en el tinte, más brillante y saturado será el color que tendrá.